viernes, 13 de noviembre de 2009

Parábola/Distancia

Parábola (Enseñanza en parábolas)
Esencia de la parábola: palabra espaciosa, acogedora, en la que se puede entrar, de la que se puede salir. "Si alguien entra por Mí, será salvado; entrará y saldrá, y encontrará pastizales" (Jn, 10,9). Palabra no parcial, sino habitable: palabra-paraíso. "Si permanecéis en Mi, y mis palabras permanecen en vosotros" (Jn. 15,7).
Distancia (Amor y distancia)
No amamos bien sino a distancia. No amamos bien sino con la distancia adecuada. Demasiado cerca, nos ahogamos. Demasiado lejos, sucumbimos. La distancia del amor es el infinito: aquella en la que Dios mismo se mueve, y en la que nos movemos entre nosotros cuando nos amamos en Dios. Por que las Tres Mismidades se aman a Distancia, y esa Distancia en ellos es infinita, de ahí que Ellos sean Infinitos.
(De François Cassingena-Tréverdy, Étincelles, Ad Solem, 2004. La foto es de un tapíz de la cultura Nasca, de los Andes Centrales, del 200-440 d.C).

6 comentarios:

Icíar dijo...

¿Por qué tiene que ser todo tan complicado? Creo que no le voy a alcanzar nunca.

Pero... le sigue leyendo, que lo sepa.

delarica@unav.es dijo...

pues no lo sé, la verdad, pero gracias de todos modos

Eterna dijo...

Pero siempre hay que tantear el terreno, hasta descubrir cuál es la distancia adecuada.Porque me parece que es una variable. Y de consejos...nunca aprendemos. Somos experienciales.Y debemos aprender a amar.

delarica@unav.es dijo...

completamente de acuerdo, como casi siempre, tiempo para medir el espacio

paisajescritos dijo...

"Demasiado cerca, nos ahogamos. Demasiado lejos, sucumbimos". ¡Qué bien explicado! Creo que son dos afirmaciones inseparables que pillan (nos pillan) de lleno a más de uno. Y la muerte en ambos extremos, más precisa en la cercanía. Tal vez no entienda bien, pero el amor a distancia (claro que hay que medir) suele ser doloroso si no hay suficiente madurez. El mismo texto, veo, da la respuesta...

delarica@unav.es dijo...

este libro, Étincelles, de Cassingena-Tréverdy, que me traje de mi último viaje parisino, y que allí está siendo una auténtica iluminación para mucha gente, es lo mejor que he leído este 2009; es el libro de toda una vida, para toda una vida: asombroso, te lo recomiendo vivamente