Mostrando entradas con la etiqueta HOBBY HORSE. Mostrar todas las entradas
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martes, 17 de julio de 2012

Aviso a los suscriptores y amigos de HH

Queridos amigos: el pasado día 7 de julio el blog HobbyHorse (de Blogger) se trasladó a la página web alvarodelarica.com (de WordPress). Creo sinceramente que las posibilidades de WordPress son mayores, como comprobaréis si seguís frecuentando este blog. Os agradecería a todos, especialmente a los que estabais suscritos o erais amigos o seguidores de HobbyHorse que os suscribáis a la nueva página, para lo que tenéis que ir a la columna de la derecha hasta encontrar, debajo de la nube de etiquetas, una pequeña casilla sobre la que pone SEGUIR POR MAIL. Si escribís ahí vuestro correo os llegará la última entrada automáticamente en cuanto se publique. Una vez más quería daos a todos las gracias por seguir por aquí.

domingo, 1 de abril de 2012

Francesca Woodman

Francesca Woodman en el Guggenheim de Nueva York. He hablado de ella al menos en nueve entradas de hobby horse. Cuanto más miro sus fotos, más convencido estoy de que no se puede decir nada sobre ellas. Nada que merezca la pena, me refiero. ¿Será porque es como de otro mundo?, porque es sobrenatural, digamos… no, todo lo contrario, es porque es humana, demasiado de este mundo y la cruda realidad es que no entendemos nada, mortales orgullosos de motores…

lunes, 8 de agosto de 2011

Hobby Horse está en Facebook


Y está encantado de tener muchos amigos, de modo que si os apetece podéis ya contactar con él por el camino habitual en dicha red social. Gracias a todos. Y también de parte de Brako. Esto se parece cada vez más a un zoo o a una granja…

jueves, 14 de julio de 2011

Mística de la escritura (Marguerite Duras)

La escritura ha existido siempre sin referencia alguna o bien es… Sigue siendo como el primer día. Salvaje. Diferente. Eso hace salvaje la escritura. Se acerca a un salvajismo anterior a la vida. Y siempre lo reconocemos, es el de los bosques, tan antiguo como el tiempo. El del miedo a todo, distinto e inseparable de la vida misma. Uno se encarniza. Para abordar la escritura hay que ser más fuerte que lo que se escribe. Es algo curioso, sí. No es sólo la escritura, lo escrito. , también los gritos de las bestias de las noche, los de todos, los vuestros y los míos, los de los perros. Es la vulgaridad desesperante, masificada, de la sociedad. El dolor; también es Cristo y Moisés y los faraones y todos los judíos, y todos los niños judíos, y también lo más violento de la felicidad. Siempre, eso creo.

domingo, 15 de mayo de 2011

Hobby Horse: Entrada número 1000

Con esta son ya 1000 las entradas de Hobby Horse. Querría antes que nada dar las gracias a todos los que han, habéis, pasado por aquí, aproximadamente unos 150 000 visitantes que han visto o leído el triple de páginas (o sea casi medio millón). Los números no son ni mucho menos lo esencial, pero reconforta sentirse acompañado. La entrada que más veces ha sido visitada (unas 700 veces) es una en la que hablaba precisamente de lo que quería conseguir con Hobby Horse. Decía que tan sólo quería crear un atmósfera y hablaba de las fotos de Anna Alejo, la autora de la foto del ur-hobby horse, del caballo de madera primigenio que inspiró este blog. Y citaba unas palabras de Peter Zumthor que ahora quiero reproducir aquí por la inmensa verdad que para mí contienen: "Entro en un edificio, veo un espacio y percibo una atmósfera, y, en décimas de segundo, tengo una sensación de lo que es. La atmósfera habla a una sensibilidad emocional, una percepción que funciona a una increíble velocidad y que los seres humanos tenemos para sobrevivir. No en todas las situaciones queremos recapacitar durante mucho tiempo sobre si aquello nos gusta o no, sobre si debemos salir corriendo de allí. Hay algo dentro de nosotros que nos dice enseguida un montón de cosas: un entendimiento inmediato, un rechazo inmediato. Naturalmente, conocemos bien la respuesta en el ámbito de la música. En el primer movimiento de la sonata para viola de Brahms (Sonata nº 2 en mi bemol mayor para viola y piano), cuando entra la viola, en un par de segundos ya está ahí, y no sé bien por qué. Y algo parecido ocurre en el ámbito de la arquitectura. No tan poderosa como en la más grande de las artes, la música, pero también está ahí". No tengo ni idea de cuanto más durará Hobby Horse pero ojalá que para alguien, me bastaría con fuese uno solo, haya conseguido crear una atmósfera.

viernes, 29 de abril de 2011

Notas para un diario 206

Llevo días con este cuadro como imagen de fondo en el ordenador desde el que escribo estas notas de condenado. Cada vez que lo enciendo o apago, cada vez que lo abro para ver el correo o las últimas noticias, ahí está él esperando silencioso e interpelante con sus puertas abiertas indicando el camino, por las habitaciones, hacia un extremo de la casa, hacia el dormitorio conyugal. Yo veo, sobre todo, una cadena de puertas abiertas hacia un final. El pintor ha querido abrir las puertas de su propia casa en un acto de generosidad. Yo lo veo como un regalo. El pintor ofrece en ese cuadro de 1914 una parte de su intimidad. Con todo su misterio infranqueable. Cualquier regalo es el eslabón de una cadena, abierta a nuevas ofrendas u obligaciones entre el que da y el que recibe. Las puertas abiertas del cuadro convierten esa parte de la casa – la parte de los dormitorios– en algo que se expone sin exponerse: es casi un tubo que no permite ver lo que hay a los lados: la vida o la ausencia de vida que los pudiera presidir. Así consigue Hammershoi el difícil equilibrio que yo he procurado mantener en este blog. No convertir lo propio en ajeno, lo familiar en público, lo íntimo en extraño. Pero a la vez exponerme, abrir algunas de las puertas de mi casa, jugar con las luces y las sombras.

martes, 8 de marzo de 2011

El nuevo Hobby Horse

Me da mucha alegría presentaros el nuevo aspecto de Hobby Horse. Antes que nada debo dar las gracias a Jaime Puig, que ha sido el artífice del cambio. En dos o tres encuentros captó al vuelo lo que quería y lo tradujo en unas formas que a mí me encantan porque están llenas de buen gusto. Encanto, gusto, gracia, ese elemento añadido a las cosas creativas que es la misma creatividad. El trabajo de Jaime tiene todo eso. Hay muchos matices concretos que dejo no obstante que cada uno perciba o se imagine. Estaré feliz de oír vuestras opiniones, sean favorables o no, y de introducir más cambios si es menester. En todo caso es otra buena ocasión para daros a todos las gracias por vuestra compañía. Dentro de poco, el 23 de marzo, Hobby Horse cumple tres años y habré introducido casi 1000 entradas. Las visitas crecen (un día no hace mucho llegué a 500) pero si me queréis ayudar a difundirlo, haceros seguidores, mandar las entradas por vuestro Facebook os lo agradeceré también. Creo que era el momento de cambiar, no sé si será para que todo siga igual, o no. Eso sólo lo dirá el tiempo, ce grand sculpteur. Yo sólo pretendo crear un atmósfera, como la de la infancia nunca recuperada, la del juego y la breve felicidad que nunca más volverá, pero, y lo digo con palabras de Kafka, "también algo de la vida activa de hoy, de su limitada, incomprensible, y sin embargo, persistente e inextinguible animación". Un café bien amargo, un pitillo fumado con otro a hurtadillas, hacer el amor y sentirse culpable, sacar al perro como compensación, leer un libro que nos contradice frontalmente, descubrir un rasgo feo en el carácter de un hijo que crece a toda prisa, contemplar en soledad la belleza de la costa vasca. En otras palabras, de Stevenson en este caso, para mi, Hobby Horse es "como el juego para el niño".

miércoles, 29 de diciembre de 2010

On Hobby Horse (2)

Por fin puedo inclinarme sobre el teclado y poner negro sobre blanco lo que pienso acerca de ese vídeo que me regalaron por Navidad. Seré breve. Un caballo de juguete, para un niño, sustituye a un caballo "de verdad". El niño ha visto montar a caballo: en la tele, en una película, o en vivo y en directo. A lo mejor él mismo monta (lo que hará menos necesario, en su caso, el mecanismo de la sustitución). Pero da igual, cuando está en casa quiere subir en su caballo y galopar por los paisajes y las playas de su imaginación. Un niño necesita galopar. Y puede hacerlo a placer por el pasillo de su casa. No está jugando. Está galopando a caballo porque el palo tiene una determinada forma, adecuada a la sustitución del animal. El niño pone los relinchos y los movimientos ondulantes de la cabeza. Le ofrece al palo un azucarillo, y le habla, con indulgente señorío, como Don Quijote a Rocinante. Sustitución (de una necesidad) y forma. Dos principios básicos de cualquier arte (continuará).

lunes, 27 de diciembre de 2010

On Hobby Horse

Una amiga me envía un regalo de Navidad precioso: un vídeo en el que, junto a otras cosas, aparece un niño y un caballo de juguete; mejor, aparece un hombre viejo que recuerda que fue un niño y que le regalaron un caballo de juguete; no, qué digo, aparece un hombre viejo que toca el piano y recuerda su vida, y entre sus recuerdos del niño que fue hay uno muy especial en el que le regalan un caballo de juguete. Mañana espero comentarlo despacio.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Sobre Hobby Horse

La editorial Isla de Siltolá de Sevilla me ha solicitado una selección de entradas de mi blog para una antología de blogs literarios. Junto a la selección que piden, envían a los autores un cuestionario con once preguntas, que yo he respondido (con brevedad) tal y como aparece aquí abajo:

1. ¿Por qué creaste un blog?
Supongo que porque me sentía solo.
2. ¿Desde cuándo existe el blog?
La primera entrada es del 23 de abril de 2008 (llevo escritas casi mil)
3. ¿Por qué lo llamaste así?
Una amiga mía me dijo, después de leerme, que tenía que aprender a jugar con la literatura: por eso pensé en llamarlo Hobby Horse.
4. ¿De qué temas tratas en él? ¿Por qué?
Sobre todo, y cada vez más, de libros. Antes, al principio, trataba más de mí. ¿Por qué? En parte, trata de libros porque es la mejor manera de borrar las propias huellas a la vez que escribes de los temas que de verdad te importan.
5. ¿Con qué periodicidad escribes?
Casi cada día.
6. ¿Cuánto tiempo dedicas, según la frecuencia con la que escribes, a la elaboración de cada entrada?
Veinte minutos de escritura material; y todo el día (más la noche) para leer, pensar en lo leído o para ensoñarlo.
7. ¿Qué expectativas tenías al comenzar el blog? ¿Se han cumplido?
No tenía ninguna especial, además de que me ayudase a soltar la pluma (el teclado en este caso).
8. ¿Qué otros blogs sigues habitualmente?
Bastantes, comenzando por los que tengo enlazados en el mío.
9. ¿Qué opinión te merece el fenómeno “blogs” en esta era virtual?
A mí personalmente me ayuda el tener uno.
10. ¿Cómo definirías tu propio blog?
Se parece bastante al autor: aburrido, insistente, vasco.
11. Cómo definirías tu relación virtual con los lectores de tu blog? ¿Qué te aportan? ¿Modifican tu manera de escribir?
Hay dos grupos de lectores: aquellos cuya relación es virtual (ni siquiera los conoces en carne y hueso) y aquellos, de entre quienes te rodean, que además te leen. Los segundos son muy importantes para mí. Los primeros también, pero en el fondo lo que me gustaría es conocerles.

P.S. Si alguien quiere sugerir alguna entrada, estaré encantado en incluirla entre las que enviaré para la antología.

sábado, 6 de marzo de 2010

Una entrevista

Mi sobrina Viki (en la foto) me preguntó si podía entrevistarme para una actividad del colegio. Con mucho gusto, le dije. Me mandó las preguntas y yo se las contesté lo mejor que supe. Este es el resultado:

Tio Álvaro te mando las preguntas de la entrevista, contesta solo las que quieras y añade lo que quieras añadir, mil gracias un beso.

PREGUNTA. ¿Con cuántos años empezaste a escribir?
RESPUESTA. Empecé a escribir, con conciencia de que escribía (creo que eso es lo que marca la diferencia, la auto-conciencia), a los doce años: estaba interno en Inglaterra y escribía (cartas, diario, alguna que otra historia) para no sentirme tan solo.
P. ¿Qué has estudiado?
R. He estudiado la carrera de Derecho y un doctorado sobre un escritor franco-americano (Julien Green)
P. ¿Cuando empezaste tu carrera de escritor?
R. Perdóname una pequeña broma: no estoy seguro de haberla empezado siquiera. La verdad, querida Viki, es que no creo que escribir sea una carrera.
P. ¿Qué cualidades debe tener un escritor?
R. Creo que tiene que tener el don de la palabra.
P. ¿Qué ventajas o desventajas tiene el oficio de escritor con respecto a otros puestos de trabajo?
R. En lo que tiene de oficio, es más solitario, esa es su ventaja principal, y al mismo tiempo su mayor carga psicológica.
P. ¿Es un trabajo bien remunerado?¿Da para vivir?
R. La mejor remuneración de la escritura es el hecho de poder escribir. ¿Da para vivir? Un escritor de verdad se lo plantea de otro modo: no quiere vivir de la literatura sino para la literatura. ¿Lo comprendes? Conociéndote lo lista que eres, estoy seguro de que sí. Mira, Kafka, un poeta al que he estudiado un poco decía que él necesitaba poner todas sus fuerzas al servicio de su supervivencia espiritual. Esa es la verdad del escritor.
P. ¿Tienes algún otro trabajo?¿Cómo los compaginas?
R. Sí, soy profesor de literatura (¿no se nota?). Los compagino muy bien porque los entiendo como una única y misma cosa.
P. ¿Qué es lo que más y lo menos te gusta de tu profesión?
R. Partiendo de la salvedad que te he hecho sobre lo problemático de hablar de escribir en términos de profesión, creo que puedo afirmar que en mi caso me gusta todo lo que tiene que ver con escribir.
P. ¿Qué ambiente de trabajo vives?
R. Un ambiente de silencio. De interiorización. De amor.
P. ¿Cuántos libros has escrito?¿Cuántos has publicado?
R. He escrito y publicado cinco, por ahora.
P. ¿Cómo se titula tu primer libro, con cuántos años lo escribiste?
R. Se titula En lo más profundo del bosque. Tenía treinta años.
P. ¿Cuál es de todos tus libros el que más te gusta?¿?Por qué?
R. El que más me gusta es uno que espero publicar este año, es una novela que se titula La tercera persona, y me gusta más porque es más mío que los otros.
P. ¿Qué estilo/s utilizas al escribir? ¿Cuál de todos te parece más difícil de escribir?
R. El estilo más difícil para escribir es siempre el propio estilo, encontrar un estilo propio. Es como encontrarse a uno mismo, de verdad, ¿a qué eso es algo difícil? Creo que mi estilo es bastante barroco (o sea raro). Cada vez más.
P. ¿Ha influido algo o alguien en tu vida de forma decisiva para convertirte en escritor?
R. Todo influye. Tú has influido mucho estos días: desde que recibí tu inteligente cuestionario no he hecho más que pensar en ti.

Muchas gracias un beso.

VIKI

martes, 2 de febrero de 2010

Notas para un diario 153

Va entrando febrero, éste sí que es el mes-más-cruel, que nos recuerda que nuestra primera cuna fue "el centro de la tierra/que ha de ser nuestra sepultura/donde el nacer y el morir/son dos acciones tan en una/que no son más que pasar/desde una tumba a otra tumba" (Calderón), y noto que hobby-horse está medio emboscado, un poco aparte, entre cortinas oscuras, mostrando sólo un lado de sí mismo, sin saber muy bien si relinchar o no, si tomar su lugar habitual en la escena, o si parapetarse para siempre detrás de los velos que nos permiten parecer quienes somos, cara a los demás. Quizás ha influido mucho en esta incertidumbre el hecho de que llevo al menos diez días oyendo, sin parar, el concierto que Stan Getz y Joao Gilberto grabaron en vivo en el Carnegie Hall de Londres el 9 de octubre de 1964, y que es algo que no sé muy bien cómo explicar la fuerza que tiene, y el tipo de sensaciones que provoca en alguien como yo. Oyélo, escúchalo, por favor, criatura luminosa. Oyélo, hoy, que es tu día, la fiesta de las candelas, la candelaria, dos-de-febrero, la fiesta de la luz. Y qué misteriosa eres, luz, quinto elemento, onda y corpúsculo, principio y final, que a veces me ciegas y que apenas das calor. Te diré que yo no me extraño, he leído lo suficiente para saber que quienes esperan que la salvación venga de la luz se equivocan; lo dijo Amós (cf. 5,18-19), será tinieblas y no luz, oscuridad y no resplandor. Por eso, yo también me oculto, porque prefiero vivir así, medio a oscuras. Te copio una cosa: "Con su imagen de las tinieblas divinas inaccesibles a la experiencia de la luz, el Pseudo-Dionisio abrió el camino para una mística cristiana propiamente dicha que ve su punto culminante no en el logro de la interiorización, sino en una experiencia que es un sufrir la oscuridad divina que se apodera del hombre, lo arrebata más allá de sí mismo y exige de él no solamente su razón, sino, más todavía, su amor". Impresionante, ¿no? Es la luz inaccesible que Él habita (Pablo a Tito, 6,6), la "noche oscura" que sigo explicando, cada año, en clase, el "no saber", el "no ser nada", la "nube", la niebla rodorediana, el anatolé, el amanecer o la aurora de María Zambrano, ese instante incierto y tembloroso, cuando el sol comienza a elevarse, al alba, y por unos momentos uno puede decidir si ofrece el día, y se pone del lado de la luz, o se mantiene, pasivo, en la noche que le ha rodeado ocho horas, en el hades, en la tiniebla del sueño luminoso y oscuro. Esto último me ha quedado demasiado gnóstico, maniqueo y sectario, que si hijos-de-la-luz, hijos-de-las-tinieblas. Yo prefiero el segundo plano, el tiempo intermedio, no decir demasiado, esperarlo todo de quien no es luz sino luz-de-luz. En fin, te dejo que veas una joya que he encontrado: una canción de Modesto Mussorgsky, de su obra La habitación de los niños, dedicada a un caballo de madera. Como no sé ruso, se me escapa algún matiz de lo que dice, pero capto lo esencial (la cantante es extraordinaria), y en todo caso me confirma una vez más que el título de este cuaderno-de-condenado no puede ser otro que el que es, y que lo único que puedo hacer, por ahora, es seguir cabalgando en mi chisme de madera, sin avanzar hacia ninguna parte, como un niño que espera (la muerte) jugando solo en su cuarto.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Tratado de funambulismo

Siempre me ha fascinado la figura del funambulista, como la del torero, como la del poeta, como la del padre, como la del místico. Cuando, hace unas semanas, encontré el Traité du funambuliste (Actes Sud, 1997) de Philippe Petit (en la foto), no dudé en comprarlo. Lo abrí, y leí la siguiente advertencia al lector: No, la cuerda no es aquello que nos imaginamos. No es el universo de la ligereza, del espacio, de la sonrisa. Es una tarea. Sobria, ruda, decepcionante. Y el que no desee llevar a cabo una lucha encarnizada, plena de esfuerzos inútiles, de peligros profundos, de trampas, quien no esté dispuesto a ofrecerlo todo, a cambio de sentirse vivo, ese no tiene necesidad de hacerse funambulo. Además, no podrá serlo. En cuanto a este libro, el estudio de la cuerda no es nada riguroso. Sería inútil. He devorado el libro, y marcado una centena de sus páginas. Paul Auster, en el prólogo, cuenta que se encontró a Petit, en 1971, actuando en una calle de París: Al contrario de lo que ocurre con tantos artistas callejeros, él no se dirigía a la gente. Más bien, parecía que hubiera autorizado al público a asistir al desarrollo de su pensamiento, habernos dado acceso, al fondo de sí mismo, a una obsesión inarticulada. Pero no había nada abiertamente personal en lo que hacía. Todo se revelaba como una metáfora, como en un segundo grado, por la mediación de la representación.

miércoles, 10 de junio de 2009

Notas para un diario 113

Para mí, a veces, una ciudad queda contenida en un cuadro. Me ocurre con Madrid, un lugar cuyas huellas mi mente se ha empeñado desde hace tiempo en borrar, y el cuadro de Pereda, El sueño del caballero. Cada vez que vuelvo a la ciudad de mi infancia, un lugar que me parece cada día más vacío (en el sentido radical y nihilista de esta palabra), sólo consigo hacer pie si paso por la Academia de Bellas Artes de San Fernando y paso un rato frente a esta alegoría. Fue mi amiga Florence Delay la que me lo mostró por primera vez, y entonces recibí un flechazo literalmente providencial. Seguramente, si no fuese porque ese cuadro existe y sostiene todo mi imaginario madrileño, que por ende es mi imaginario español, no volvería por mi ciudad natal nada más que por pura obligación. Sobre el imaginario español, visto desde el exilio, hablaré si Dios quiere en mi próximo libro, de modo que ahora no me voy a extender sobre el tema de porqué Madrid significa para mí lo que en inglés se indica perfectamente con la expresión The Void. Cuando antes de ayer, a la vuelta de las Islas Baleares, recalé en la exposición Matisse 1917-1941, y me vi enfrente del cuadro Naturaleza muerta con mujer durmiendo, dejé de mirar a nada más, me olvidé del resto de los cuadros, y empecé a mirar en cambio hacia dentro de mí, donde se alojan las grandes verdades y las pocas certezas sobre las que yo camino por la vida, como el Cristo caminó sobre las aguas de Tiberíades, o sea de milagro. Tenía que ser de la mano de otro amigo y maestro (qué relaciones más curiosas e intensas se generan con aquellos que nos abren los ojos con las suaves yemas de sus dedos benefactores), de Tomàs Llorens, como descubriese este cuadro deslumbrante y emparentado íntimamente con la vánitas de Antonio de Pereda. Me sería imposible en términos de tiempo decir ni siquiera una parte de lo que pensé, de lo que  reviví, de lo que recordé al contemplar esa tela. El Descartes de las Meditaciones metafísicas y todo Calderón me salieron al paso, pero también los trabajos sobre la naturaleza muerta de Charles Sterling (Still-Life Painting from the Antiquity to the Twentieh Century) y de Guy Davenport (Objects on a table). Al fin y al cabo esto son sólo unas notas. Ni puedo ni quiero desarrollar los temas, entre otras cosas porque no podría hacer otra cosa a lo largo del día. Sólo doy pistas y hago recuento, para trabajos futuros, de cosas que se me ocurren. Naderías apenas esbozadas y sin ningún valor en sí. Intuiciones (sin apenas estudio) de las que nunca se debe vivir, Pla dixit, en el trabajo intelectual. Y preguntas, muchas preguntas que después, con el tiempo, se irán respondiendo solas porque no hay manera de forzarlas, de querer violar su espacio íntimo y secreto. Mirando el Matisse (cuadro que se convierte para mí en un emblema de la ciudad de Washington, en cuya National Gallery se mantiene en suspenso), me preguntaba por el significado de la mano derecha de la mujer que duerme (en concreto pensaba en lo que me recuerda a la posición de la mano maternal y abandonada de tantas Madonnas en otras tantas pietas); por la colocación de la mujer (similar a la del caballero de Pereda) al borde justo y opuesto de la mesa; por el modo en el que, entre un cuadro y otro, se han simplificado y purificado los objetos, y la vestimenta (¿se trata sólo de la dialéctica femenino/masculino o, como yo creo más bien, se trata del regreso a la naturaleza iniciado en el preromanticismo francés y sublimado por una parte de los vanguardistas de entreguerras?), pensaba en la comparación, que tanto podría iluminar mis inquietudes espirituales de este preciso momento, entre la ventana matissiana y el ángel áureo, en el tiempo del sueño, sobre todo pensaba en el tiempo al que pertenece el sueño al que a su vez la vida debería pertenecer… Como veis, todo esto no es sino un largo rodeo, una súplica en realidad, para que no dejéis de ver este cuadro que está de paso en Madrid.

viernes, 29 de mayo de 2009

Notas para un diario 111

A mí me dejan de piedra quienes me escriben quejándose, en algunos casos amargamente, de que sea tan bestia y tan poco delicado como para escribir el tipo de cosas que aparecen en estas notas infernales (eso, desde luego, me parece mucho decir; yo creo que bastaría con afirmar, y probablemente acertarían más quienes me critican, que yo no paso nunca de la consideración de lo que Klossowski llamó el demonio intermedio), y para colmo me reprochan que ilustre mis miserias con esas fotos obscenas en las que no hay más que porquería, una visión de la mujer degradante y un espíritu que no cabe calificar de otra cosa que de podrido (sic). Digo que esas críticas me dejan de piedra, o sea, frío, duro e inmóvil, pero también me asombra el hecho de que parezcan comprender (¡lo que sólo son una meras notas!) mucho mejor que yo mismo: de hecho, yo las escribo precisamente para saber lo que estoy escribiendo, lo ignoro todo al comienzo de cada entrada y confieso que me cuesta descubrirlo después, al releerlas; no parece ser el caso de quienes me han taladrado con su mirada, convirtiendo esta escritura íntima en algo transparente, intercambiable y digno de reprobación. Por mi parte, reconozco que sólo en medio de la escritura, y en muy raras ocasiones, consigo ver algo (de nuevo este verbo no refleja una realidad que tiene más con el eliotiano no ver que con el ver), en el mismo momento en el que un quiebro sintáctico, una imagen o una cita surge de algún lugar remoto de mis adentros y se abre paso, no pocas veces contra mi voluntad explícita. No tiene nada de particular, para alguien que se ha formado leyendo el prólogo de los prólogos, o sea el protoevangelio joánico, que la palabra anteceda a la vida, y hasta que la cree en el mismo momento del decir, pero por ahí nos metemos en un terreno difícil para el que hoy no estoy lo suficientemente descansado. Naturalmente que me interesa mucho este aspecto, ¿cómo llamarlo?, ¿metadiscursivo?, ¿teológico? de la escritura, en cierto sentido es lo quede verdad me ha importado siempre, desde niño (mi vocación literaria es la del comentario más que la de la creación), pero no encuentro nada de esa luz tan anhelada por mí en las críticas que tienen un sesgo moralizante (una dimensión despreciable estéticamemente, en la misma medida en que se opone no a la moral, palabra que viene de mores, costumbre o uso, sino a la ley, cosa muy distinta, misteriosa y seria, inalcanzable, pero a la vez urgente y necesaria). En cambio, pies de nácar (y de paso te apunto que aquí tienes un verdadero temazo para tu siempre postergada tesis doctoral), de vez en cuando, muy de vez en cuando, encuentro aquí y acullá, alguna brizna, des bribes, de lucidez en algunos escritos: Marguerite Duras (Escribir), Hélène Cixous (La llegada a la escritura), René Char (Partage formel), todo Jabès, todo Blanchot, la Dinesen en sus cartas, el Kafka de Diario especialmente, son algunos reductos en los que se encuentran respuestas que pueden colmar los anhelos y dudas de las mentes agitadas como la mía o la tuya. Hay otros (dejádme que me reserve algo para mí, ya dijo el sin par de Rojas, en la obra escrita para que Rosa Lida la pudiese comentar a fondo, que quien entrega su secreto entrega su libertad, algo de lo que yo no tengo la menor gana, la verdad), como por ejemplo los escritos de Agamben sobre literatura. Sin ir más lejos, el otro día estuve leyendo unas reflexiones suyas sobre el enrevesado arte de trovar, el histórico me refiero, y me quedé alucinado con las cosas que decía el profesor italiano. Está hablando de la inagotable cuestión de la relación de la escritura y la vida, la escritura y el amor, que es antes el huevo o la gallina, existe o no la tal Laura, petrarquesca o no, existe Beatrice o Cassandra, Dulcinea o Aldonza, Felice o Grete, todas en una, una en todas, o qué es lo que realmente pasa, a qué o a quién se refieren estas notas, dilo de una vez o calla para siempre. La cuestión no se plantea, en el caso del trovar clus, respecto de la poesía misma, sino en las no menos famosas e importantes razós o vidas que de los trovadores se escribían. Parece lógico pensar que lo que se ha considerado, por las mentes críticas más finas, como los primeros intentos modernos de escribir biografía poética, siguieran el camino que va de la vida a la palabra, o sea que lo escrito o narrado sucediese después de lo vivido, y fuese más tarde recogido y leído fielmente en esas miniaturas verbales. Felizmente la cosa no es del todo así, y en las biografías, como por ejemplo en la Vida de Dante que debemos a Boccaccio, la palabra precede también al acontecimiento, si no en el orden puramente cronológico sí en el ontológico. Las vidas respetan por tanto el programa poético de los trovadores: es la palabra la que engendra, convocándola por medio del deseo, la vida que se narra. Que nadie se engañe. Esto no quiere decir que la palabra sea, ni para mí, ni mucho menos para alguien tan inteligente como el gran Giorgio, un mero significante, algo sin referente o un signo vacío de contenido real. Quod factum est in ipso vita erat. Lo poetizado y lo vivido, dice Agamben, están por consiguiente en la experiencia  poética en la máxima unidad posible, pero lo están con una condición: la de su desobjetivación recíproca. Seguiremos, espero.

viernes, 22 de mayo de 2009

Harold Brodkey

Desconfío de los resúmenes, de toda clase de descenso a través del tiempo, de cualquier exceso de confianza que alguien deposite en la veracidad de lo que rememora; creo que quien afirma comprender algo pero permanece imperturbablemente sereno, quien asegura que escribe sus recuerdos con sosegada emoción, es un necio y un mentiroso. Comprender es temblar. Rememorar es regresar a algo y sentirse conmocionado. Después de girar por el aire en un simulacro de vuelo, el acróbata permanece erguido sobre la plataforma y realiza un simulacro de reverencia, como si aquello por lo que se le aplaude fuera fácil para él y no le costara nada, aunque mientras tanto le cubre el sudor y su sonrisa está ribeteada por un escalofrío de alivio que da que pensar; obra como es propio en el mundo del espectáculo: finge ser un superhombre. Estoy harto de eso. Admiro la facultad de arrodillarse delante del acontecimiento.

martes, 19 de mayo de 2009

Hobby Horse en cifras

Hoy, 19 de mayo, hace un año exacto que el contador de google analytics controla el número de visitas y usuarios que tiene Hobby Horse. Por si a alguien le interesan los datos, los ofrezco con mucho gusto. No me fascina la dimensión cuantitativa de la vida (de hecho los resultados son bastante modestos comparados con los de otros muchos blogs, pero no me importa nada ponerlo de manifiesto), a mí me da igual uno que mil, lo importante sois cada uno de vosotros, tomados aisladamente, uno por uno, los verdaderos destinatarios de estos mensajes y esfuerzos. Dicen que el primer año es el más difícil y complicado en este sentido. Veremos.
Han visitado el blog al menos una vez: 5. 242 personas (usuarios únicos)
El blog ha sido visitado: 21.500 veces (visitas)
Cada visitante ha consultado al menos 2 páginas y el tiempo medio de permanencia en el blog, de cada visita, ha sido de más de 5 minutos.
He editado 476 entradas (171 de música), o sea, un poco menos de 1 por día.
Los visitantes pertenecen a 72 países del mundo.
España es el país que más visitantes aporta, con personas de 126 lugares del territorio nacional.
Las dos etiquetas más consultadas han sido LIBROS y MUSICA.
Las tres entradas más visitadas son
(Lo cual, por cierto, si releéis las entradas en cuestión lo veréis claramente, es una buena muestra del nivel de los lectores de este blog)
GRACIAS A TODOS!!!!!

viernes, 1 de mayo de 2009

BreakDown (Jack Johnson)

Después de unos momentos de pánico, en los que he perdido el blog en la nube de la web (lo que me confirma que el invento se está convirtiendo para mí en una dependencia maligna), pero después, sobre todo, del coñazo que os he atizado esta mañana, creo que lo menos que puedo hacer es proponer algo verdaderamente refreshing.

miércoles, 15 de abril de 2009

The Last Day Of Our Acquaintance (Sinead O´Connor)

Mañana muy de mañana estaré volando hacia Italia, y no vuelvo hasta el martes. No podré escribir en este blog, pero estaré pendiente por si suceden cosas. Os dejo con esta canción de Sinead O´Connor. Ojalá que os guste.

jueves, 26 de febrero de 2009

Este blog


ESTAMOS HACIENDO UN LIBRO
testimonio de lo que no decimos.
reunimos nuestro tiempo, nuestros dolores,
nuestros ojos, las manos que tuvimos,
los corazones que ensayamos;
nos traemos al libro,
y quedamos, no obstante,
más grandes y más miserables que el libro.
El lamento no es el dolor.
El canto no es el pájaro.
El libro no soy yo, ni es mi hijo,
ni es la sombra de mi hijo.
El libro no es sólo el tiempo,
un tiempo mío entre todos los tiempos,Negrita
un grano en la mazorca,
un pedazo de hidra.
(Prólogo de Jaime Sabines a su libro Tarumba)
(La foto es de Klein, y se titula Vacío)