sábado, 28 de agosto de 2010

Eclipse (de Dios)




El sol que fertiliza las campiñas no lo hace siempre con los calores del verano o del mediodía. Hay noches que lo ocultan, inviernos que lo alejan, brumas que lo oscurecen. Parece entonces que nos ha abandonado y que no volverá más; sin embargo, estas noches, estos inviernos, estas brumas, estas heladas, estas nieves y estas escarchas son ventajosas: abonan la tierra, fortifican los árboles, ahondan las raíces y los disponen para producir frutos y flores.

Claudio Frassen
Retrato de Giovanna degli Albizzi Tournabuoni, de Ghirlandaio (detalle)

1 comentario:

maria dijo...

Jesus en la cruz sintió toda la angustia de la humanidad que le hizo exclamar : Padre porqué me has abandonado . Es una súplica que se encuentra también en el salmo 27 .
Aclamamos protección a quién nos cuida y nos protege puyes nada podemos hacer sin El.

Como jardinera por oficio, los árboles necesitan horas de frío para florecer y dar frutos... bien lo sabe también los que cultivan tulipanes y otros bulbos similares.