lunes, 17 de enero de 2011

La escritura de los pájaros (Céleste Boursier-Mougenot)

Cuando estudiaba el origen (desconocido) del arte y del lenguaje, me encontré con la leyenda de que los sumerios dejaban a la intemperie sus primeras tablillas de barro para que los pájaros descendieran de su vuelo, posaran sus patas y dejaran inscritas sobre ellas las incisiones cuneiformes de sus afiladas garras. A partir de aquellos signos, elegantes e irregulares, surgieron los rasgos estilizados del alfabeto. ¿Cómo se vincularon, poco a poco, aquellas hendiduras con determinadas voces? ¿Cuál es el significado real de las correspondencias, entre naturaleza y cultura, materia y espíritu, que hemos ido conformando con el proceso civilizador? ¿Y qué vínculos hemos ido perdiendo en el camino? Nadie lo sabe. Si supiéramos eso, lo sabríamos todo. El arte de vanguardia, aparentemente caótico e insignificante, ha recuperado el misterioso mundo de la escritura volátil. Aquí tenéis un ejemplo bellísimo.

2 comentarios:

Eidyllion dijo...

Me he acordado de ti al leer esto:
«Je me demandais si la musique n'était pas l'exemple unique de ce qu'aurait pu être - s'il n'y avait pas eu l'invention du langage, la formation des mots, l'analyse des idées - la communication des âmes.»
Marcel Proust, La Prisonnière (À la recherche du temps perdu).

No es precioso?

delarica@unav.es dijo...

la música y las musas, que traen los mensajes del más allá

gracias por la cita, espléndida

y feliz año Eidylion

Alvaro