miércoles, 28 de julio de 2010

Au Revoir, Liberté Chérie

Hay una cosa a la que amo más que a los toros: a Cataluña, que para mí ha representado siempre lo mejor. Pero hay una que amo aún más que a Cataluña: y es la libertad. Si me hacen elegir entre ambas, no lo dudaré. Para mí hoy es un día lamentable, sobre el que podría escribir horas. Lo que se pierde, y es el meollo de la cosa (ni España ni leches), es la libertad (algo que por lo demás, y que lo sepan esos señores tristes e ignorantes, no se deja compartimentar). ¿Hay alguien ahí que haya oído lo que significa el concepto de derecho subjetivo? ¿A alguien le importa todavía respetar lo que hace el otro, aunque a uno no le guste? Creta, Atenas, Cartago, Roma, Jerusalen. Un acto de despotismo como el de hoy es ilegítimo y bárbaro. Ampútese Usted un brazo, no le jode. ¿Y quién lo dice? ¿Quién se atrevería a ir contra el consenso? Yo me atrevo, porque me lo dice la historia, la difícil historia del respeto al otro que nace a ambas orillas del Mediterráneo. Claro que hay otras pretendidas legitimidades. La de los vegetarianos, la de los animalistas, pero ninguna podrá nunca imponerse contra la gran tradición humanista (la cosa es muy sencilla: lo que importa es el hombre, el hombre que come, el hombre que caza, el hombre que torea a la muerte). Y, con corsi e ricorsi, ésta se acaba imponiendo siempre. La forza de la ragione!

7 comentarios:

Francis Black dijo...

¿Lo que importa es el hombre? Yo entiendo que te gusten los toros pero aquí el tema se plantea en términos si el hombre por sus gusto puede hacer lo que quiera con un animal , es el mismo hombre quien decide , unos creen que si y otros creen que no y le dan derechos al animal según una escala de valores , por ejemplo está bastante mal visto apalizar a un perro pero esta bien visto tener un oso polar en una ciudad mediterranea , ahora en Cataluña se ha decidido que torear es una brutalidad. Cada persona tiene su opinión, se vota y se decide, no veo el problema.

Aquí el Arte no lo veo como argumento.

Henohenomoheji dijo...

Me temo que en estos debates es imposible ser aquello que pretendemos: racionales, respetuosos, libres... De todo esto me preocupa la facilidad con la que una sociedad que se considera democrática tiene para crear proscritos. Te lo dice alguien que detesta esta y cualquier otra tauromaquia.
Saludos

Delphine dijo...

Pas sûre que mon commentaire soit passé:

Tu t'énerves pour le taureau en Catalogne et moi je m'épouvante pour mon pays. Arrivée dans ta terre, un Catalan que j'apprécie me dit -en espagnol-: "Ah la Belgique, c'est comme la Catalogne, pas vraiment son pays", sauf que moi j'aime le mien et qu'il confond Flandre et Belgique. Enfin bref, nous sommes dirigés pour le moment par deux rois: le roi des chômeurs et le roi des Xhénophobes. Le troisième tente tant bien que mal de garder la couronne sur sa tête... BTW, Si tu sais où on peut assister à une corrida en juillet en Aragon, l'info fera plaisir à quelqu'un.
Sur ce, je retourne à mon pays et ma famille. Un abrazo

delarica@unav.es dijo...

Otro abrazo para ti, Delphine

delarica@unav.es dijo...

no es problema de si me gustan o no los toros, estimado comentarista
aunque el arte de la tauromaquia incluye todo ese simbolismo, y mucho más (éste es uno de los casos en los que se pone de manifiesto lo difícil que es soportar la realidad, con toda su crudeza, un concepto muy distinto del de la crueldad: yo lo siento pero jamás he visto crueldad en una plaza)
si los vegetarianos no comen carne, peor para ellos
si los animalistas no distinguen (apenas) al hombre del animal, peor para ellos (pero yo me defenderé activamente de esa filosofía)
si los catalanes renuncian al toro, por una gripe de corrección política, peor para ellos ( a mí me parecería muy distinto que por falta de concurrencia, se acabaran los toros en ese país; de hecho era algo que podía pasar, quedaba una plaza, y así ha ocurrido en media Europa: es la vida, pero… para esta clase política había que dar un escarmiento más, dejar claro quien manda y quien controla todo el cotarro en el terruño)
dónde están, por cierto, entre tanto defensor del guante blanco con los seres vivos, los que no dicen nada acerca de los embriones humanos de los que hay que deshacerse a diario por ser, por ejemplo, síndrome de Down? uno de los argumentos de los animalistas es que el sistema nervioso del animal se parece mucho al de los humanos, pues bien el de los embriones no es que se parezca es que directamente es humano, sienten y padecen como usted y como yo, y los desollamos vivos porque afean, porque molestan, porque no responden a nuestras expectativas; eso se puede hacer, pero matar a un toro es un horror imperdonable.
dónde están los que callan cuando a muchas personas se les impide hablar, usar, educarse, rotular sus negocios en su lengua materna en pro de uno derechos nacionales y colectivos? quién defiende al hombre concreto? yo, en ese parlamento abolicionista, no he visto apenas ninguno que se rebele contra esa forma de rodillo (de un personal que se aprovecha de la estela infame y pendular del franquismo para, con otros métodos, desde luego, no piense que soy de los que confunden lo uno y lo otro, levantar un mazo contra los demás, contra los que no piensan como ellos)
todo forma parte de un antihumanismo que a mí me parece aborrecible

Francis Black dijo...

Al hombre concreto no lo defiende nadie, ni en Cataluña, ni en España, ni en Europa, vivimos en una sociedad de coacción y leyes donde la libertad individual es imposible. Funcionamos por mayorías que coaccionan al nivel que deciden democráticamente. Todos los temas comentados anteriormente han sido decididos de esta forma. Es un sistema perfecto.

Perfecto sin eres un alienado claro.

¿Hay otro?

Pd: Si se toca un tema en que la gente no esta de acuerdo con el titular del blog, no hay comentarios.

delarica@unav.es dijo...

pues creo que deberíamos hacer todo lo posible por defenderlo
en este tema y en todos
gracias x comentar, estando o no de acuerdo
para alienaciones, como dices, ya tenemos de sobra