miércoles, 13 de enero de 2010

Notas para un diario 152


Ayer noche releía algunas de las cartas de Las amistades peligrosas, y volví a reparar en las palabras finales de Madame de Volanges: "Adiós mi querida y digna amiga; en este instante experimento que nuestra razón, tan insuficiente para prevenir nuestras desgracias, lo es todavía más para consolarnos después". ¡Qué gran verdad contiene la frase y qué bien enunciada está! El sentimiento, primero, desoye a la razón, ya que lo que ésta le aduce como motivos, para negarse a sí mismo, le dejan totalmente frío. En eso consiste la insuficiencia de la razón, en su carácter mortecino e insulso frente a las exigencias del sentimiento y la voluntad. Pero, cuando, por falta de prudencia, hemos desoído a la razón, son los sentimientos los que quedan dañados, a veces de forma cruel e irreparable. Véte ahora a pedirle cuentas a esa diosa altiva. De nuevo se mostrará impotente. ¿De qué le sirve, a un corazón herido, un "ya te lo avisé…" o un "no me escuchaste…"? Entonces, ¿de dónde le vendrá, al alma, el consuelo? ¿Del paso del tiempo? Yo no lo creo. Lo único que, a estas alturas, me dice la experiencia es que, en efecto, el hombre es por naturaleza un ser reincidente. Para cuando se le pudiera pasar el mal que le aquejaba, estará de nuevo metido de lleno en otra trampa, no menos mortal. Y, ¿es que nunca aprende? No lo sé, pero creo que no, que no aprende nunca a seguir los dictados de la razón. Y a veces pienso que menos mal que no lo hace. La vida sería lo más parecido a la muerte. Cuando todo parece perdido y arruinado, recuerdo, en cambio, la célebre frase de Flaubert, de la carta a Mlle. Leroyer de Chantepie, del 4 de septiembre de 1858, a la que tantas veces he debido de acogerme: "Le seul moyen de supporter l´existence, c´est de s´étourdir dans la littérature comme dans une orgie perpétuelle". (La única manera de soportar la existencia es la de aturdirse en la literatura como en una orgía perpetua). Y ahora me voy corriendo a mi clase de literatura.

9 comentarios:

Zina dijo...

Siento en mí una especie de pinchazo o o lo que es lo mismo: una intuición cuando leo algo verdadero.
Esta entrada me ha producido el mismo efecto. Gracias.

delarica@unav.es dijo...

gracias, no se me ocurre un mejor elogio
Feliz Año!

Belnu dijo...

Y en eso andaba yo pensando ahora, cuando te contestaba a tu mensaje en mi blog y hablaba de la pasión lectora. leer, leer y leer, encontrar en los libros el aliento o el pensamiento o la otra vida que no es ésta, poner así la vida punzante entre paréntesis, iluminarla...
Y también pensaba esta mañana en personas inteligentes para lo matemático, para lo científico o para moverse en un mundo traidor, a quienes la inteligencia no sirve para entender nada de las relaciones ni de sí mismos

delarica@unav.es dijo...

que bonito lo que dices primero: poner así la vida punzante entre paréntesis…

jaimemarlow dijo...

También creo que hay mucha verdad en lo que has dicho de que el hombre es un ser reincidente, que en en fondo nunca aprende.
Pero no estoy nada seguro de tu afirmación (es decir, la de Flaubert) última: lo de "aturdirse" en la literatura... ¿no habrá que aturdirse en otras cosas, como por ejemplo, los demás que nos rodean?

Un saludo.

delarica@unav.es dijo...

eso sólo es posible cuando nos es concedido como un don

Delphine dijo...

Cela fait longtemps que je n'ai plus réagi, mais ton billet m'interpelle particulièrement: je reconnais bien ta sensibilité dans le texte et les idées et te rejoins quant à son contenu avec une petite et une grande exception:
la petite d'abord: je pense que l'homme apprend de ses expériences et même s'il a certaines inclinations, la prudence interviendra généralement davantage au fil du temps; et la grande exception: supporter l'existence en s'étoudissant dans la littérature...comme dans une orgie... supporter, c'est tellement négatif, s'étourdir synonyme de fuite et orgie, manque total de contrôle et excès. La souffrance, la douleur peuvent être difficilement supportables, mais le seul fait de les accepter et de les faire nôtre apporte une sérénité certes douloureuse, mais réelle et positive.
Je t'embrasse

Delphine dijo...

ah, et la photo est très belle et très suggestive, bonne soirée

Belnu dijo...

aturdirse en los demás, qué graciosa idea, me recuerda a un poema de Casasses que acabo de oír hace un momento (en catalán) aquí, cuando habla de la ruleta y las verdades, que siempre tocan, dice algo como "me gusta cuando te acercas, cómo nos acierta, se alimenta de esa nuestra fraternía (?)..." http://borraelhumodetufrente.blogspot.com/
La manera més salvatge, se llama el poema