domingo, 4 de enero de 2009

20 grabaciones (preferidas) de música clásica

1. Beethoven, Klaviersonaten (Piano Sonatas) Op. 110 y Op. 111, Rudolf Serkin, Deutsche Grammophon.
2. Chopin/Franchome, Cello Sonata Op. 65, Mstislav Rostropovich, Deutsche Grammophon.
3. Brahms, Ballades Op. 10 y Sonata nº 3, Op. 5, Grigory Sokolov, Opus 111.
4. Listz. Obra para piano, (Vallée d´Obermann et al), Arcadi Volodos, Sony.
5. Górecki, Simphony nº 3 (Simphony of Sorrowful Songs), Zofía Kilanowicz, Naxos.
6. Alfred Schnittke, Klavierquintett, Keller Quartett, ECM.
7. Gabrielli, Prima Missa in Nativitate Domini, Paul McCreesh, Archiv.
8. Couperin, Leçons de Ténebres, René Jacobs, Harmonia Mundi.
8. Guillaume de Machaut, Mercy ou Mort, Ferrara Ensemble, Arcana.
9. H. Schütz, Historia der Auferstehung Jesu Christi, SWV 50, Akademia, Mecenat Musical.
10. Arvo Pärt, Berliner Messe, Paul Hillier, Harmonia Mundi.
11. Aaron Copland, Trio Vitesbsk, Trio Wanderer, Harmonia Mundi.
12. Manuel de Falla, El amor brujo, Josep Pons, Harmonia Mundi.
13. Giaocchino Rossini, Petite Messe Solennelle, Marcus Creed, Harmonia Mundi.
14. Lord Herbert of Cherbury´s Lute Book, Paul O´Dette, Harmonia Mundi.
15. Maria Callas, Mad Scenes (Donizetti, Thomas y Bellini), EMI CLASSICS.
16. Jean Barrière, Sonates pour le violoncelle et le basse continüe, Bruno Cocset, Alpha 015.
17. CPE Bach, Folia, The Purcell Quartet, Hyperion.
18. Bach, Das Wohltemperierte Clavier. 2 Teil, Christoph Bossert, Ars Musici.
19. Bach, Sonatas & Partitas for solo violin, Yehudi Menuhin, EMI CLASSICS
20. Bach, Morimur (Partitas, Chorales y Ciaccona para violín y cuatro voces), The Hilliard Ensemble, Christoph Poppen, ECM.

sábado, 3 de enero de 2009

Leave Before The Lights Come On (Arctic Monkeys)

Una historia increíble

Goya y el mundo moderno

Con ese título, y hasta el próximo 8 de marzo, puede contemplarse en el Museo Provincial de Zaragoza una exposición de 345 piezas, casi 200 de ellas inéditas en nuestro país, que pretenden mostrar la influencia del pintor de Fuendetodos en los trabajos de numerosos artistas de los siglos XIX y XX. El análisis comparativo de la producción de Goya con la de maestros posteriores, como Delacroix, Fortuny, Manet, Munch, Gericault, Rodin, Van Gogh, Francis Bacon, Dalí, Max Ernst, Giacometti, Paul Klee, Picasso, Baselitz o Miró no deja lugar a dudas sobre el papel pionero y transgresor de Goya, el primero en reflexionar en torno al mundo moderno desde su lado más duro y agrio, iniciando tempranamente un camino por el que transitarían después numerosos artistas.
Para mí, no obstante, la principal garantía de la muestra, la que hará que no me la pierda, es el comisariado de Valeriano Bozal (en la foto).

viernes, 2 de enero de 2009

My Blueberry Nights

Si alguien la ha visto, que por favor ofrezca su opinión

El guardián entre el centeno

Hoy cumple noventa años J.D. Salinger, autor de El Guardián entre el centeno. Lo leí en Inglaterra a la edad de doce años y, junto a El Señor de las moscas de W. Golding, fue un libro decisivo para mí en aquellos años de primeras lecturas. Salinger ha cometido el pecado que hoy menos se perdona: pretender que le dejen en paz y rechazar de plano la sociedad del espectáculo. Sólo por eso tiene mi simpatía y mi reconocimiento. Habría mucho que hablar sobre ese libro mágico y, en realidad, sobre cada escrito de ese hombre genial, uno de los grandes de la segunda mitad del Siglo XX. Salinger estuvo siempre a otro nivel. Yo lo releo muy a menudo y nunca me decepciona. El mejor libro sobre él, A la búsqueda de Salinger, es un libro raro pero apasionante que escribió un inglés llamado Ian Hamilton. Los periódicos de medio mundo le han dedicado hoy todo tipo de artículos a Salinger: yo os recomiendo el de Justo Navarro, uno de los mejores escritores sobre literatura que hay en España (su prólogo a El cuaderno rojo de Auster es tan bueno o mejor que el libro) y el que le dedica el New York Times Review of Books. Excelentes.

jueves, 1 de enero de 2009

This Is The Life (Amy McDonald)

Notas para un diario 89'

Me temo que esta entrada de mi diario no va a ser como las otras; me temo que va a ser más amarga, aunque en realidad yo querría que fuese sencillamente una más. Pero lo que tengo que describir es la historia de mi vida y, para hacerlo, sobre todo, querría huir del tono general de mi diario. No soy precisamente una adolescente, aunque quien lea estas páginas pueda pensarlo. Es verdad que me casé pronto, demasiado pronto. La vida es terrible con las mujeres; pasados los veinte, decaemos, pero a esa edad lo desconocemos todo. Pero yo me casé, y me casé enamorada de un hombre bueno, he tenido tres hijas que gracias a Dios me acompañan –¡qué pequeñas son, Dios mío!, seguro que algún día me sostienen, pero hoy por hoy me fatigan tanto que me hacen dudar de todo, y sobre todo de mí misma; yo sola no puedo…– y he experimentado casi todo lo que la vida puede ofrecer: el amor, el placer, el dolor, la ausencia, los celos, la ternura, la rabia.