jueves, 6 de noviembre de 2008

Love hurts (Richards/Jones)

Danilo de Marco

Danilo de Marco es un fotógrafo italiano que ha hecho su carrera al menos en parte en el Corriere della sera y en otros medios gráficos de todo el mundo pero que, ante todo, es un fotógrafo libre, que va por libre, haciendo pequeños y grandes proyectos, exposiciones en las que recoge su voluntad inquebrantable de reflejar, con su cámara, el mundo tal y como él lo ha visto. Danilo es un fotógrafo de tesis o un fotógrafo revolucionario en el sentido de que pretende mover al espectador a una completa renovación de sus planteamientos acomodados y burgueses, recordándole incesantemente que la verdadera vida, la única digna de ser calificada como humana, está en otra parte, en otra estética y en otras formas y realidades que habitualmente despreciamos olímpicamente. En un momento cultural en el que las artes plásticas y poéticas, cuando no toda la filosofía y la crítica cultural, han sucumbido ante los dogmas del formalismo, de Marco apuesta por la importancia del tema, del objeto representado, del que su hacer toma la categoría de artístico, y no a la inversa. Con su tenaz búsqueda de la verdad histórica, social y humana, de Marco demuestra el inmenso poder de lo visible, su capacidad de atraernos infinitamente con su simple belleza. ¿En qué consiste esa renovación, que es política pero también es moral? En la apuesta decidida por lo humilde y por lo que no se engríe, por lo débil que sin embargo resiste, por lo marginado y despreciado que no obstante nos grita que es el único futuro: lo sencillo, lo austero, lo veraz. ¿Dónde está el fundamento de esa estética fotógráfica? En muchos sitios, sin duda, pero pienso que comporta una antropología, una reflexión incesante sobre la moralidad humana, un apelación que recuerda a la pregunta obsesiva que ha rondado siempre a los grandes espíritus y que puede formularse así: ¿Qué debemos hacer? ¿Cómo es posible que no nos convirtamos a la bondad, a la verdad, al bien, de una vez?
(Danilo de Marco tiene una espléndida página web:  www.danilodemarco.it que recomiendo vivamente. He traído al blog, gracias a su amabilidad, una reciente tomada en Zanzibar y que se titula Recogedoras de algas)

miércoles, 5 de noviembre de 2008

I will follow you into the dark (Death Cub for Cutie)

Obama

Obama
Barak Obama ha ganado las eleccciones a la Presidencia de los Estados Unidos de América. ¡Enhorabuena! Hace muchos años, discutiendo en París con una argentina, decidí no hablar de la política de otros países: la porteña alababa el pedigrí democrático de Felipe González (¡estábamos en pleno GAL!) frente a la ultramontana derecha española. A pesar de lo guapa que era la niña, y a la quinta vez que me daba como único argumento el carisma de nuestro entonces Presidente, estuve a punto de estrangularla. Opté por callarme y me prometí a mí mismo que procuraría no caer yo en el error que significa hablar de algo sin tener ni idea.
El caso de los Estados Unidos es un poco distinto: como en los tiempos de la Roma republicana e imperial, se trata de una superpotencia que invade cada vez más espacio fuera de sus fronteras, convirtiendo el resto del mundo en una zona de expansión cultural primero y después económica (aunque el sustrato evidentemente sea europeo, como lo era griego en tiempos romanos). Por tanto, creo que a todos nos afecta el resultado de las elecciones de ayer, aunque sea muy difícil decir en que sentido concreto vaya efectivamente a hacerlo.
Razones
Me limitaré a apuntar algunas cosas que pueden ser de sentido común y que lógicamente son también muy discutibles: primero, Obama representa un cambio de administración y de partido en el gobierno, lo cual me parece saludable; Obama nos ha librado de Hillary Clinton, es decir, representa un alejamiento de una forma de corrupción política que consiste, como en el paso de la Roma republicana a la imperial, en el nepotismo: los Kennedy, los Clinton, los Bush. Es un horror que el poder se concentre en unas pocas familias. Si eso no se corrige, cualquier día se les acabará aclamando como a dictadores. Obama, en este caso me parece lo menos importante, es negro y aún así ha salido elegido con la oposición, por cierto, de casi todos los Estados del Sur y del Medio Oeste (no ha acabado el recuento pero me parece que ha ganado en menos Estados que McCain), es decir lo que se llama la América profunda, el Cinturón Bíblico o la América esclavista. Digo que me parece lo de menos porque no afecta demasiado al problema racial: solamente es un signo de una situación que no va a moverse demasiado por el hecho de que el Presidente sea negro. Por último, las relaciones con España creo que mejorarán. A peor no pueden ir, lo que es malo para nuestro país. Y yo nunca me alegro de lo que es malo para nuestro país: soy de los que estoy deseando ver la semana que viene a nuestro Presidente en la cumbre de Washington.
El magnicidio
Está claro que el gran asunto de su mandato va a ser la dirección política de la economía. Ha prometido que sacará las tropas de Irak en 16 meses. Veremos. Las dos guerras de Oriente han contribuido decisivamente al marasmo económico en el que estamos sumidos el mundo entero. Están siendo un desastre. Pero soy de los que piensa que la política es sumamente cruel, hasta el magnicidio y el atentado de masas. En el 11-M hispano tuvimos una muestra cercana de como se utiliza la muerte para cambiar una situación política determinada. Creo que si Obama se enfrenta en serio a la industria armamentística americana, lo matarán. Y dirán después que lo han matado por ser negro. Dios no lo quiera. ¡Larga vida a Barak Obama!
Una cobertura ejemplar
De todas las coberturas que he podido leer me quedo con la de The Economist, muy especialmente yo destacaría su largo editorial: It´time

martes, 4 de noviembre de 2008

Falling slowly (Glenn Hansard)

Ain´t no sunshine (Bill Withers)

Notas para un diario 74

Llevo unos días viendo la serie In treatment, de la que hablé hace poco en estas mismas páginas electrónicas. Tranquilos que no os la voy a destripar, pero tampoco os extrañéis de que hable de ella, os aseguro que es muy impresionante. Al fin y al cabo, este blog no tiene otro objeto que aquellas cosas que tengo a mano, el famoso mundo a mano, el das zuhandene Weit del que hablara el maestro de Alemania, o sea, las cosas con las que me topo con toda su superficialidad (están ahí y me las encuentro) y toda su problematicidad esencial e ideal (más que de un encuentro, casi siempre hay que hablar de un encontronazo). Pues eso, que estaba viendo la serie de marras en la que un terapeuta intenta lidiar con sus pacientes y me encuentro con el concepto psicoanalítico de trasnferencia (Übertargung, transfert). Transferencia de la cura o transferencia en la cura o para la cura psicoanalítica: quiere decir que para que ésta se produzca es necesario trasladar, en el ámbito del análisis, los deseos inconscientes sobre determinados objetos. Pautas de comportamiento, tipos de relación de objeto, sentimientos positivos o negativos, afectos, carga libidinal, fantasmas, imágenes, instancias. Algo muy complejo y amplio que está de diversos modos, a veces opuestos, en el núcleo duro de las diversas teorías psicoanáliticas. En la película está todo bastante simplificado o mejor dicho encarnado en una historia y unos personajes, muy logrados por cierto. Lo que ha aparecido de manera expresa es la transferencia erótica. De manual. Una paciente se enamora del médico: "te has convertido en el centro de mi vida", le dice casi nada más empezar la serie (la cura llevaba un año, nosotros irrumpimos in media res). Él se afana como médico en sustituir la repetición (u obsesión) de su paciente por el recuerdo. Le ayuda a recordar las muchas veces que ha buscado en su vida un padre (lógicamente el suyo era "inservible"). Como persona que es el médico, la cosa es más compleja, teniendo en cuenta lo mucho que le pone la muchachita. Cuando veía la serie, tal y como se desenvuelve, no podía yo, anima naturaliter christiana, sino acordarme de otra forma de transferencia. Podría llamarse una transferencia putativa o de sustitución y tiene que ver con  el modo en que actúa Dios en la vida de los hombres: de como la mayor parte de sus mensajes, más cuanto más fuertes y radicales sean, vienen siempre envueltos en el amor (cuando no en deseo) por alguien, por otro hombre o otra mujer. Ese ha sido mi caso al menos.