miércoles, 4 de junio de 2008

Notas para un diario 28


No entiendo nada. ¿Cómo has llegado a mi vida? Ha sido de repente y para recordarme todo lo mejor. La verdad es que llevaba tiempo rezando para salir de una situación angustiosa. ¿Eres tú la respuesta? Creo que sí. Te veo bajando las escaleras, despacio, dos inmensos ojos verde-agua acercándose a mí. Me tiendes un papel, casi en blanco. Está lleno de amor y de sabiduría. No me hace falta leerlo, lo veo en tus ojos de niña. Con el papel en blanco me lo das todo, sin pensarlo. Me hablas y me metes dentro de ti. No lo dudo un instante y entro por la puerta. Me encuentro un espacio luminoso y azul. Me coges de la mano y me das varias vueltas alrededor. Nunca me he sentido tan tranquilo, aunque veo que sufres y eso me acongoja. ¿Puedo hacer algo? Me pones un dedo en la boca para que me calle. No quieres que te ayude. Me haces sentir que lo importante soy yo y solamente yo. Sólo quieres estar bien, estar conmigo en silencio, compartir un instante de plenitud. Me hablas despacio y me lo cuentas todo. En unos pocos segundos, te conozco desde siempre. Juntos celebramos una infancia. Azul. Empezamos a hablar en bajo, no sé porqué. Quizás porque nadie más entendería todo lo que queremos decirnos. En ese instante, deseo ser mejor, ser lo mejor que pueda ser. Serlo para ti y poder permanecer a tu lado, sin mirarte. Un milagro. Nos cogemos de la mano, para siempre. Siempre! Cruzamos una playa por la tarde y seguimos sin mirarnos. No nos hace falta. Estamos ahí, juntos, con los ojos bien abiertos, mirándonos con todo el amor del mundo. Nunca nada ha sido tan fácil. Y todo gracias a ti.

(El cuadro de la foto es de María Perelló y se llama Azul)

martes, 3 de junio de 2008

Notas para un diario 27



Unas cuantas copas de vino suave
no bastan para resistir
el fuerte viento de la noche

Han pasado las ocas,
mensajeras del amor
hiriendo mi corazón


(Poema de la más melancólica de las poetisas, Li Qingzhao. Foto de Anna Malagrida, una de la más melancólicas de las fotógrafas)

Notas para un diario 26

Día gris, genial para estar en casa leyendo o escuchando música. Me gustan los días grises, aunque los prefiero sin lluvia.

¿Sabes? He estado a punto de llamarte. Espero que no me mates... Tenía muchas ganas, pero no lo he hecho. Y no te voy a decir el motivo para que el día que nos veamos no me esperes con un cuchillito, soga, maza... whatever!

Ayer por la tarde fui a comprar un libro y aquello fue una pequeña odisea; se me estropeó el paraguas cuando la lluvia empezó a caer con más fuerza, lo intenté arreglar y me hice heridas en las manos. Pero no me importó mojarme. Nunca me había pasado eso.

El caso es que, una vez en la librería y con mi ejemplar del libro en la mano, listo para ser cobrado, me di cuenta de que no tenía dinero. La tarjeta de crédito , en números rojos. En fin...

Entonces, me acordé de la tarjeta cliente de la librería central. Pobre, mi padre.
Fui y compré el libro...Y vi el Diario de Katherine Mansfield y también lo cargué a la cuenta. No quería empezarlo pero lo hice. Craso error: ¡Virginia Woolf me ruega que lo lea ya! Ahora se encuentra de cara a la pared, junto con tu libro, castigados hasta la noche.

Por cierto, si algún día tienes una librería, me gustaría que me contratases... Me gustaría que me enseñases a leer y aprender de ti ¿Serías mi mentor cultural? No quiero que esto suene pretencioso pero...
Yo no tengo mucho que ofrecer a cambio, alguna payasada y sueños que compartir.

¿Sabes? Desde que los "días rojos" (Holly Golightly, Breakfast at Tiffany´s de Capote) se suceden en mi vida me es cómodo no ver bien (soy miope). No llevo lentillas y me pongo poco las gafas: ¿Por qué será?

¿Por qué las personas tenemos miedo de compartir nuestros sentimientos, pensamientos...? ¿Acaso no se puede mejorar y aprender mucho si así se hace?

Me gustaría escribir mejor. Si no escribo más a menudo es precisamente porque me veo limitada lexicológicamente(?) Y sé que leer ayuda mucho, pero soy un poco impaciente. Me gustaría haber leído más. Sé que aún soy joven pero...

Bueno, no voy a seguir hablando de mí. ¿ Qué tal estás tú?

(La foto es de Cualladó)

Sobre Hopper

Dos libros recientes nos han venido a recordar lo increíblemente íntimos que se nos han hecho a todos los cuadros de Edward Hopper. Empezando por el último, Mark Strand, acaso uno de los cinco poetas vivos más grandes del mundo, hace una larga meditación pictórica en Hopper (Lumen, 2008) Recorre casi todos los cuadros del pintor neoyorquino con una lentitud llena de vida. Busca las líneas de fuga, los encuadres, los motivos auténticos de la composición y armonía pictóricas. Precisamente acaba con una reflexión sobre Sol en una habitación vacía, un cuadro tardío, de 1963. Dice que es "una visión del mundo sin nosotros. La luz, un amarillo desteñido contra las paredes en tonos de sepia, parece estar representando los últimos episodios de su fugacidad, su escueta narración llegando a su fin. Es como si fuésemos testigos de un acontecimiento que somos incapaces de nombrar. Sentimos la presencia de lo que permanece oculto, de lo que sin duda existe, pero sin llegar a mostrarse".
Pocos meses atrás, Cees Nooteboom, el escritor holandés, publicó en Siruela (2007) El enigma de la luz. Otra belleza. No habla sólo de Hopper, pero le dedica buenas páginas a quien ha sido uno de sus maestros en el arte de aprender a mirar el arte. Nooteboom cuenta historias: un encuentro en la Frick le sirve para comparar a Vermeer y Hopper con una bella mujer de la que se enamora sobre la marcha. "Un poeta que ama a un pintor no puede remediar ver los cuadros de éste como seres vivos, como personas incluso, o, cuando menos, como objetos con un universo propio que el cuadro permite visualizar". ¡Qué gran verdad, acaso no sólo para los poetas! Para él la gran pregunta en Hopper no es otra que la que evoca la procedencia de la luz. ¿De dónde viene la luz? De la ventana, diríamos sin pensarlo. Pero ¿sólo? Yo creo que no: es una luz inventada, esa luz es "lo que Hopper piensa acerca del mundo, es su manera de ver el mundo". La luz no sólo se une sino que se identifica con el pensamiento: una idea que procede por supuesto del judaísmo.
No me olvido del artículo sobre Hopper en la revista Revisiones 03 (2007). Bonnefoy recordaba lo que dijo el pintor después de realizar Sol en una habitación vacía: "I am after ME". Casi nada: lo primero, lo último, lo que ha pasado. Para Hopper no hay eso que Aristóteles llamaba "el medio". Por eso, L.F. recordaba en su artículo que "la vida avanza mientras nos repetimos concienzudamente que da igual, que no pasa nada. Y sí pasa. Sobre todo el tiempo"

lunes, 2 de junio de 2008

Un león rosa








Un regalo para ti
Al

domingo, 1 de junio de 2008

If you are down, and troubled…




A todos mis amigos, y especialmente a ti!
Al

(Atención al oído de Carole King)

Notas para un diario 25




Las manos
tendidas hacia abajo
como un general
derrotado
apenas sostenidas por la vida… (que eres tú)




O einer, o keiner, o niemand, o du







(A una amiga a la que quiero mucho, que cumple treinta añazos y que sigue siendo la misma preciosa niña de la foto)